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Blasfemar ¿Por qué hacerlo?

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Muchos se han quejado de que algunos ateos blasfememos, incluso los mismos ateos, pero ¿por qué una persona querría blasfemar?


 


Todos lo sabemos, y tal vez sea ridículo recordar que el significado de blasfemar es únicamente lanzar improperios contra aquellas cosas que se consideran sagradas, es una libertad que todas las personas tenemos y un derecho (a la libre expresión y a la crítica) que no puede ser arrebatado.


 


Pero ¿qué hay del respeto? Las personas tienen derechos, las creencias no. Tal vez algunos consideren que el irrespeto hacia sus creencias es un irrespeto hacia ellos, pero no es así. Tal vez la generalización o estereotipar un grupo de personas pueda ser considerado un insulto hacia una persona directamente, pero no es así. Si yo digo: “El Reggaetón es una mierda” no estoy diciendo insultando a X o Y persona, estoy expresando mi pensamiento sobre el reggaetón, y las personas fanáticas de éste género no deberían sentirse aludidas.


 


Por ejemplo, yo soy fanático de Star Wars, El Señor de los Anillos, Game of Thrones y un tanto más de series, películas y libros de ficción, y aun así no me siento cuándo alguien hace chistes sobre esto. De hecho, me gusta escucharlos y reírme.


 


Claro, pensarás, “Es muy diferente una película a quién yo considero mi creador”, pero en realidad no es tan diferente, ambas son ideas, gustos, fanatismos, decisiones personales, y si yo estoy seguro de que nada de lo que digan cambiará mi pensamiento ¿por qué he de sentirme ofendido por lo que otro diga? Eso me acuerda a los homófobos que se ofenden al hablar de homosexualismo, ¿será que no tienen segura su orientación sexual y les da miedo volverse homosexuales con tan solo hablarlo?


 


Pero bueno, ¿por qué blasfemar? Porque es nuestro derecho a la libre expresión y la crítica, porque es humor, y el humor hace reír, y la risa cura más enfermedades que la fe.


 


 


Entonces ¿todavía tienes duda a la hora de blasfemar? ¡Ánimo!